Semana Santa
Coria, Decorado Natural para vivir la Semana Santa Paso a Paso

Pasión, Muerte y Resurrección por el Casco Histórico de la Ciudad de Coria.

Festividad religiosa, dependiente de los ciclos lunares, que conmemora, de manera ritualizada, la Pasión, Muerte y Resurrección de Cristo por las calles del Casco Histórico de la Ciudad de Coria con una tradición heredada de siglos a sus espaldas.

Procesión de María del Amor Hermoso

Todo un referente religioso laico y cultural, que da sentido a esta singular fórmula popular de libre devoción, que ha recuperado su patente antigüedad de esplendor espiritual de tiempos pasados, pero de difícil transmisión a las nuevas generaciones de lo que significan, durante estos días, las manifestaciones de la Piedad.

Una invitación turística y cultural, ideal para descubrir los encantos que atesora esta milenaria ciudad histórica. Conjunto monumental que configura un marco físico incomparable para la representación del ritual litúrgico procesional atestiguado por los ornamentales pasos que, portados por las Cofradías Penitenciales de la Santa y Vera Cruz, del Santísimo Cristo de la Salud, del Santísimo Cristo de los Afligidos, de María Santísima del Amor Hermoso, y de Jesús Resucitado y Ntra. Sra. del Rosario, realzan la belleza artística de tan venerables imágenes que procesionan por el Casco Antiguo en actos sacros de recogimiento, reflexión y respetuoso silencio.

Decorado natural, donde el arte imaginero de la madera tallada cobra significación por las angulosas calles del recinto intramuros, ofreciendo al visitante un paisaje arquitectónico de sumo atractivo estilístico que nos evoca a la mítica Jerusalén al paso de los cortejos procesionales junto a la vetusta Muralla romana que cerca la ciudad antigua.

Procesiones que irrumpen en la calle con la llegada de la noche, mientras que otras se recogen con el tímido sol de la mañana. Desfiles pulcros en sus formas y profundos en lo devocional; cortejos de penitentes encapuchados andando gravemente ante los pasos que, arrepentidos de sus pecados, arrastran dolorosamente sus cadenas y sus pies descalzos sobre el duro asfalto de las vías. Nazarenos dispuestos a aliviar del peso de la Cruz al Hijo de Dios hecho Hombre en el camino que conduce al Calvario. Dolorosas que buscan consuelo en el llanto de su honda pena. Hermanos de carga que quieren expulsar los pesares del alma, sintiendo sobre sus hombros el peso abrumador de las andas en una firme pujanza de padecimiento.

Procesión del Santo Entierro

Antorchas que tamizan de luz la oscuridad y alumbran la Vida Eterna. Noches de sombras enmudecidas, rotas por las lamentaciones cantadas en sentidas saetas que cortan el aire y que llevan, más que cantan, la soledad de la Virgen transida de dolor. Grave retumbar de tambores y cornetas; sones acompasados que se proyectan como haces de luces que pellizcan las almas de los asistentes que se agolpan en las aceras, mientras que el eco mortecino de una esquila ahoga las gargantas de aquellos fervorosos fieles que ven derramar alguna que otra lágrima de amargura. Movimiento de palmas bendecidas; el olor a incienso, el aroma de Dios...

Mas, al final de la consumación el triunfo; el momento en el que los fieles cristianos y los devotos cofrades viven en hermandad el día por antonomasia de la convicción cristiana sustentado en el renacer de Cristo Resucitado; el renacer de la vida en una jornada de luz, de color y de alegría que, junto a la Madre, se celebra, con la Esperanza de todos, por las calles y plazas del Casco Antiguo y Urbano, pues ya todo tiene sentido: “De la Cruz brotó la Vida”.

Comienza una Semana de Fe, de Pasión y de Tradición, en la que la Ciudad de Coria se viste con espíritu de gozo y profundo sentimiento cristiano. Una expresión simbólica de los sentimientos del dolor manifestados con austera serenidad en memoria de la sangre derramada por Jesucristo para redención de los hombres que, por estas fechas, afloran entremezclados con los recuerdos de nuestros propios dramas personales hasta convertirse en una terapia colectiva que busca la liberación de nuestras almas para purificarlas.

Semana Santa en Coria